• 2 de septiembre de 2026
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Fideicomiso De Sucesión Patrimonial, Prevenir Hoy Para Garantizar El Mañana

Fideicomiso De Sucesión Patrimonial, Prevenir Hoy Para Garantizar El Mañana

El experto dijo que el proceso no debe comenzar cuando ocurre un fallecimiento o una contingencia, sino mucho antes, cuando todavía existe la posibilidad de establecer reglas, definir responsabilidades y dejar instrucciones claras

 

Por: Rosario Bareño Domínguez

Fotos: Luis Francisco Rodríguez

 

El fideicomiso no es un fin, es una herramienta para dar continuidad al patrimonio, destacó el experto en empresas familiares y socio  de Salles Sainz Grant Thornton al analizar con empresarios y dirigentes cómo proteger y dar continuidad al patrimonio familiar.

 “La sucesión empieza antes de mañana”, enfatizó el consultor al explicar las ventajas del fideicomiso de sucesión patrimonial y la importancia de anticipar decisiones para proteger el patrimonio, evitar conflictos y garantizar la continuidad generacional.

Con una amplia participación de los empresarios asistentes y un intercambio constante de preguntas y respuestas, Mario Rizo dictó la conferencia “Fideicomiso de sucesión patrimonial”, en la que abordó uno de los temas más delicados para las familias empresarias: cómo garantizar que el patrimonio, la empresa y los acuerdos familiares tengan continuidad cuando el fundador o principal tomador de decisiones ya no pueda hacerlo.

Rizo planteó una reflexión que sintetizó el propósito de su exposición:“La sucesión empieza antes de mañana”. Indicó que la sucesión patrimonial no debe comenzar cuando ocurre un fallecimiento o una contingencia, sino mucho antes, cuando todavía existe la posibilidad de establecer reglas, definir responsabilidades y dejar instrucciones claras.

Con más de dos décadas de experiencia acompañando a familias empresarias en procesos de institucionalización, profesionalización y construcción de acuerdos, Rizo destacó que la continuidad de una empresa familiar depende en buena medida de la capacidad de separar los distintos roles que suelen concentrarse en una sola persona.

Ordenar antes de que ocurra una contingencia

Durante su intervención, el también socio de Empresarios y Dirigentes A.C., señaló que cuando todo depende de una sola persona —el fundador, propietario, director y en ocasiones presidente del consejo— existe un riesgo importante para la continuidad de la empresa y del patrimonio.

“Si mañana usted no pudiera tomar decisiones, ¿quién tendría la facultad, las reglas y la información necesaria para cuidar de usted, administrar su patrimonio y dar continuidad a la empresa?”, preguntó a los asistentes.

La reflexión generó participación entre los empresarios, quienes plantearon diferentes escenarios y dudas sobre la forma en que pueden anticiparse decisiones ante situaciones de incapacidad, fallecimiento, crecimiento de la familia o cambios en la propiedad.

Para Rizo, uno de los principales errores consiste en pensar que la autoridad se transfiere automáticamente cuando una persona se retira o deja de estar al frente.La realidad, explicó, es que la autoridad, la información y las responsabilidades deben planearse y documentarse.

El fideicomiso como herramienta de continuidad

Rizo explicó que el fideicomiso no debe entenderse como un fin en sí mismo, sino como una herramienta para ordenar, proteger y dar continuidad al patrimonio familiar. 

Aunque puede representar un costo adicional, consideró que el beneficio de contar con seguridad jurídica y establecer de manera anticipada cómo deberá administrarse el patrimonio puede justificar esa inversión.

“El fideicomiso no es un fin en sí mismo, es una herramienta para ordenar, proteger y dar continuidad al patrimonio familiar”, señaló.

El especialista explicó que uno de los elementos más importantes está en el diseño de las cláusulas. En su experiencia, las instituciones fiduciarias suelen contar con contratos estandarizados, pero la verdadera utilidad del instrumento está en definir con precisión qué quiere que ocurra con los bienes, quién puede tomar decisiones, cuándo puede disponer de ellos y bajo qué condiciones.Es decir, la parte más importante es diseñar las reglas de acuerdo con las necesidades particulares de cada familia.

Separar propiedad, gobierno y beneficios

Uno de los puntos centrales de la conferencia fue la necesidad de separar tres decisiones: propiedad, gobierno y beneficios.¿Quién será propietario de determinados bienes? ¿Quién tendrá facultades para tomar decisiones? ¿Quién recibirá los beneficios económicos?

Para Rizo, estas preguntas deben resolverse antes de que ocurra una contingencia.

El fideicomiso puede establecer, por ejemplo, quién recibirá determinados bienes o ingresos, bajo qué condiciones y en qué momento.También puede determinarse que una persona reciba los beneficios económicos de un patrimonio sin necesariamente asumir la responsabilidad de administrarlo.

Esta posibilidad puede ser particularmente útil cuando existen integrantes de la familia que requieren protección patrimonial, pero no necesariamente tienen las condiciones o la preparación para administrar directamente los bienes.

El comité técnico

Otro de los elementos abordados fue la función del comité técnico, que puede establecerse dentro del fideicomiso para tomar determinadas decisiones cuando así lo determine el contrato.

Rizo explicó que el comité no puede hacer más de lo que expresamente se le permita.Por ello, las facultades deben quedar claramente establecidas.Por ejemplo, si el fundador determina que determinados bienes deberán distribuirse en porcentajes específicos entre sus hijos, el comité técnico no podría modificar por sí mismo esa voluntad.Su función será ejecutar las instrucciones establecidas en el contrato.

Durante la conferencia, los empresarios participaron activamente planteando escenarios relacionados con la integración de estos comités, la sustitución de sus integrantes y las decisiones que pueden tomar ante diferentes contingencias.

Anticiparse a la incapacidad

Uno de los escenarios analizados fue qué ocurre cuando una persona todavía vive, pero ya no cuenta con la capacidad para tomar decisiones.Rizo explicó que el fideicomiso puede contemplar mecanismos para atender situaciones de incapacidad, siempre que las condiciones y procedimientos estén correctamente establecidos.

Ante una pregunta de los asistentes sobre quién determina que una persona ya no tiene capacidad para decidir, explicó que deben cumplirse los procedimientos legales correspondientes, incluyendo las certificaciones y determinaciones de autoridad que sean necesarias.

El objetivo es evitar que una familia tenga que improvisar decisiones en medio de una crisis.

Proteger a los integrantes de la familia.

Uno de los ejemplos que generó mayor interés fue el relacionado con la creación de un fideicomiso líquido destinado a proteger económicamente a un integrante de la familia.

Rizo explicó que pueden establecerse cantidades periódicas para manutención, educación, atención médica u otras necesidades, dejando las reglas establecidas desde el momento de la constitución del fideicomiso.

Incluso pueden contemplarse condiciones específicas para la entrega o suspensión de determinados beneficios, siempre que estén correctamente redactadas y puedan ser ejecutadas jurídicamente.

 

Ahí, insistió, está la importancia de diseñar cuidadosamente las cláusulas.

Empresas familiares: prevenir el conflicto

Para el especialista, la sucesión no solamente consiste en repartir bienes.También implica establecer cómo continuará funcionando la empresa.

En las familias empresarias suelen coexistir diferentes roles: padre, propietario, director, presidente del consejo y miembro de la familia. Cuando estas funciones no están claramente diferenciadas pueden surgir conflictos.

Por ello, la institucionalización y el gobierno corporativo son fundamentales para separar las relaciones familiares de las decisiones empresariales.La sucesión debe contemplar quién tendrá la propiedad, quién ejercerá el gobierno de la empresa y quién recibirá los beneficios.Una conferencia con participación empresarial

La exposición de Mario Rizo se caracterizó por la interacción permanente con los asistentes.

Empresarios plantearon dudas sobre propiedades, acciones, cuentas de inversión, bienes en el extranjero, beneficiarios, porcentajes de participación, sustitución de integrantes del comité técnico y diferentes escenarios familiares.

El intercambio permitió llevar la conversación de los conceptos generales a situaciones concretas que pueden presentarse en las empresas familiares.Rizo respondió a las inquietudes y subrayó que no existe un fideicomiso idéntico para todas las familias.

Cada patrimonio tiene características diferentes y, por ello, las reglas deben diseñarse de acuerdo con los objetivos de cada persona y de cada familia.

Preservar el legado

Mario Rizo cuenta con una trayectoria de más de dos décadas acompañando a familias empresarias en procesos de institucionalización, profesionalización y construcción de acuerdos. Es socio de  Salles Sainz Grant Thornton Salles, Guadalajara, donde lidera la práctica relacionada con empresas familiares y gobierno corporativo. También ha participado durante años en órganos de gobierno y actualmente se desempeña como consejero independiente, integrante de consejos de familia y miembro de comités técnicos en fideicomisos.

Asimismo, preside el Comité Editorial del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, desde donde impulsa la generación y difusión de conocimiento especializado.Es autor de más de una docena de libros relacionados con empresas familiares, sucesión y gobierno corporativo, entre ellos El sucesor y Todos ganan.

 También participa como articulista, conferencista y profesor en programas especializados.

 Al concluir su participación, quedó claro que el mensaje central de Rizo va más allá de un instrumento jurídico.Se trata de crear una cultura de previsión dentro de las familias empresarias.

Un patrimonio puede construirse durante décadas, pero puede ponerse en riesgo en una sola generación si no existen reglas claras para su continuidad.Por ello, el fideicomiso puede convertirse en una herramienta dentro de una estrategia más amplia de sucesión patrimonial, siempre acompañado de asesoría legal, fiscal y financiera especializada.