• 9 de febrero de 2026
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Un comunicador necesita ser un buen vendedor, igual que un vendedor necesita ser un buen comunicador.

Un comunicador  necesita ser un buen vendedor, igual que un vendedor necesita ser un buen comunicador.

Por Manuel Muro

Existe mucho estigma sobre la profesión de las ventas y el perfil del vendedor. Me ha tocado escuchar dos versiones:

  • Por un lado, muchos empresarios entienden que las ventas son la sangre que hace mover una compañía.
  • Por otro lado, hay gente que ve a un vendedor como si fuera “lo único que logró” o lo único que pudo obtener en su vida.

Sin embargo, al final, estés o no estés en un puesto de ventas, todo el tiempo estamos vendiendo algo.
Y esto aplica también cuando nos comunicamos dentro de un equipo de trabajo, o internamente en las organizaciones, porque estamos vendiendo proyectos, ideas innovadoras y mejoras continuas.

Por ejemplo:

  • Cuando propones un cambio de proceso, estás vendiendo una idea.
  • Cuando pides presupuesto para un proyecto, estás vendiendo una visión.
  • Cuando un líder quiere que su equipo se comprometa, está vendiendo confianza y dirección.

Por eso se requiere tener habilidades de comunicación para poder llevar a cabo la ejecución de nuestros mensajes y lograr que tengan un impacto positivo.

Porque seamos honestos: puedes tener un buen producto pero un mal discurso, y puedes tener un mal producto pero un buen discurso.

¿Cuántas veces hemos visto este efecto en el campo de las ventas?

Un ejemplo muy común: hay negocios con un producto promedio que crecen porque tienen un discurso claro, convincente y una experiencia bien comunicada. Y también pasa lo contrario: productos excelentes que no despegan porque su gente no sabe explicar, no conecta, no pregunta, no persuade.

En lo personal, lo ideal es que exista un balance: buscar la excelencia como vendedor y como orador.
Imagínate el impacto que tendría en tus resultados y en tu negocio si tuvieras un buen discurso y un buen producto o servicio.

Todo debe estar alineado, acorde a los estándares y al nivel de servicio que pretendes dar a tus clientes. Y la comunicación con ellos también es parte de la experiencia integral, de inicio a fin.

He estado en lugares donde por culpa de un mal vendedor o un empleado mal preparado, todo lo demás se derrumba, a pesar de que el producto o servicio sea bueno. Una mala comunicación puede provocar que un cliente no vuelva, te deje malas reseñas y, peor todavía, afecte tu reputación.

Otro ejemplo: ¿cuántas veces un cliente no compra no por precio, sino porque “no le explicaron bien”, “se sintió ignorado”, o “le respondieron con flojera”? La venta se pierde por comunicación, no por calidad.

Es por eso que, como vendedores, colaboradores y empresarios, debemos tener una capacitación correcta en estas habilidades blandas.

Además, todo viene de arriba hacia abajo. No puedes pedir una buena comunicación si tú no la das. El líder debe ser congruente con lo que hace y con lo que pide.

Hoy, la calidad de la comunicación interna y externa va a marcar una pauta en el futuro de tu negocio.

Te invito a que evalúes si estás siendo un buen comunicador y un buen vendedor dentro de tu empresa. Sé muy sincero. Analiza cómo has llevado a tu organización a ser mejor cada día… y si tu comunicación está ayudando a crecer, o está frenando los resultados sin que te des cuenta.

Manuel Muro

Director Académico – No Hables, Comunica Academy
Especialista en comunicación, oratoria y ventas aplicadas al entorno empresarial.
Puedes conocer más en nuestras redes sociales: @nohablescomunica o escribir a info@nohablescomunica.com.